Me hago llamar Carson Marsh, pero, en realidad, soy Hans- Joachim Tiedge, espía de la República Federal Alemana que desertó al Este, en agosto de 1985. Como estaba aburrido de emborracharme durante el Oktoberfest y de cuidar mi jardincito, un día decidí escapar a Berlín para vender las listas completas de los agentes de mi país que operaban detrás de la cortina de hierro. Tenía la ilusión de que el comunismo triunfaría, pero colapsó a los cuatro años. Harto de tomar vodka para olvidar, escapé a la Argentina, tierra de promisión de traidores consuetudinarios. Allí me convertí en homeless, corredor de bolsa, vendedor de artesanías en San Telmo, encuestador, cafetero e imitación de estatua cibernética en la calle Florida. El gobierno dice que hay pleno empleo, pero en la actualidad estoy desocupado. Fui al Florida Garden diciendo que podía contar mis experiencias como espía en un espectáculo de café-concert, pero se rieron de mí y me echaron a patadas. Ahora estoy aburrido y quiero vengarme. Es por eso que decidí crear este blog para inventar conspiraciones, junto a un equipo de colaboradores, para sembrar el caos. Estoy tan entusiasmado que no sé si ponerme a cantar La Internacional o Lili Marlene.