Hipertensión estadounidense y mundial: Lanzan al mercado el helado salado picante
La Conspiración Permanente está en condiciones de confirmar una de las últimas maldades del vicepresidente Dick Cheney pocos días antes de abandonar su cargo: El lanzamiento de una empresa que fabrica helados salados picantes con vistas a provocar hipertensión y malhumor entre los ciudadanos estadounidenses, y, más adelante, del mundo.

Yenech Icecrams, en sus sabores de crema y chocolate (salados y picantes).
No sólo dejan helado a cualquiera, sino que producen hipertensión antigubermamental
La empresa se llama Yenech Icecreams. Un agente del servicio secreto croata, antes de ser capturado por hombres de Cheney y morir congelado dentro de una cámara frigorífica, pudo remitir la lista de quienes integran el paquete accionario de esta empresa siniestra. Los nombres de los conspiradores nos han dejado helados:
El senador Joe Lieberman,

la representante Nancy Pelosi,

la dirigente política argentina Margarita Stolbizer,

el escritor y periodista Gabriel García Márquez,

los actores Benicio del Toro y Adam West


y el estilista Roberto Giordano.

El plan es vender los helados Yenech, a bajo precio, en puestos callejeros. Al probarlos, parecerán helados comunes. Pero a los cuarenta minutos invadirán al paladar, lengua y garganta de quienes los han tomado una sensación de gusto salado intenso y ardor como consecuencia de una sustancia picante (un ají procedente de la Argentina que hace decir improperios al que lo come).
Según los estudios de Cheney, los consumidores aumentarán sus riesgos de hipertensión, estarán irritables y desarrollarán escenas de pugilato. Todo ello confluirá en una falta de tolerancia hacia el gobierno de Obama. En los cines se difundirán avisos publicitarios con mensajes subliminales donde un burro aparecerá comiendo helado. A la salida del cine habrá puestos callejeros ofreciendo helados Yenech que contendrán una extraña fórmula química que se activará durante el sueño de quienes los hayan consumido y los hará percibir un burro que dirá la frase "¿Qué gusto tiene la sal?". Esto los llevará, de inmediato, a relacionar sus molestias por el exceso de sal y picante con el odio hacia ese burro sonriente. Y, por carácter transitivo, pasarán a detestar al partido Demócrata... cuyo símbolo es el burro.

Símbolo del partido Demócrata: El burro adelante para que todos se espanten
El plan comenzará en los estados "azules" de los EEUU (donde ganó el partido Demócrata), para desgastar la adhesión al nuevo presidente. Pero, para cuando Obama visite estados "rojos" (donde triunfó el partido Republicano), aumentará la distribución de helados Yenech con el fin de convertir las visitas oficiales en un infierno.
En momentos de elecciones se incentivará aún más el consumo de helados Yenech por medio de avisos televisivos que se pasarán luego de cada spot del partido Demócrata. Esos avisos publicitarios tendrán mensajes subliminales, tendientes a enloquecer de furia a los votantes, distribuidos a través de la inocente canción infantil "Bosque Chocolate":
En cuatro años, según calcula Cheney, Obama perderá las elecciones y él será el candidato presidencial triunfante. Cuando llegue al poder, entonces, cortará los subsidios de todo tipo y establecerá un acta patriótica por la que se prohibirá el consumo de helados.
A fin de aumentar el descontento hacia la gestión de Obama, los productos de Yenech Icecreams también se exportarán al exterior.

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